El autocuidado se refiere a CONSCIENCIA, RESPONSABILIDAD a través de decisiones e iniciativas que tomamos para cuidar de nuestra salud y bienestar. Hoy 24 de julio es el día mundial del Autocuidado.

La pregunta esencial es saber qué hago en mi día a día para mí, de manera consciente para sentirme bien (o mejor).

Obviamente, para eso, necesitamos parar un momento el ritmo frenético de nuestra vida, salir de nuestra rutina y observarse, escuchar nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras emociones para encontrar en nosotros mismos cuales son nuestras necesidades.

El autocuidado no debería de ser una «opción» última después de haber cumplido nuestras tareas cotidianas (trabajo, familia…).

Muy a menudo en consulta (y afuera también) he escuchado a mis pacientes decir que necesitan recibir un masaje, tomar un tiempo para «hacer nada», pero que no pueden, o que no se lo pueden permitir.

Algunos ejemplos del autocuidado:

  • Comer bien y sano: cocinar con gusto, preparar platos bonitos. Sentarse a mesa y tomar consciencia de lo que como, los sabores, los colores…  y no solo tomar calorías para sobrevivir.
  • Respirar: el acto de la respiración se hace automáticamente desde nuestros primeros minutos de vida. ¿Pero cuántas veces por día respiramos realmente en profundidad y en consciencia? El Pranayama, práctica de respiración consciente utilizada en Yoga, permite reconectar con este acto esencial, inspirar la energía vital que nos permite vivir, oxigenar todo nuestro organismo.
  • Actividad física: El cuerpo necesita movimientos, desplazarse, estirarse, tonificarse. ¿Por qué no Incluir un ritual de cuidado físico a nuestro cotidiano? ¿Por qué no practicar el Makko-ho?
  • Relajación y bienestar mental: algunas personas encontrarán la paz y la calma en la meditación, para otros será una novela interesante, una película emocionante, salir con personas que amamos, hacer el amor… No dejar esos momentos para cuando tengamos tiempo. Somos nosotros los que creamos nuestro tiempo y la manera de utilizarlo.

Si pasear tu perro es una tarea cotidiana y que consume parte del tiempo «libre para ti», haz que este momento que estás compartiendo con tu mascota sea para un momento de plena consciencia, de relajación: una actividad física que te permites. De esta forma que ya verás como una obligación.

¡Cuida de ti misma/o, porque los demás no lo harán por ti !

Categorías: Salud

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